Mostrando las entradas con la etiqueta arte. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta arte. Mostrar todas las entradas

jueves, 10 de enero de 2013

sábado, 22 de septiembre de 2012

Elliot Tupac





"Elliot Tupac es un artista urbano y diseñador gráfico originario de Lima, Perú, cuyo trabajo tipográfico de vibrantes colores ha recorrido muros y portadas de publicaciones de prestigio.

La obra de Elliot Tupac esta influenciada por la cultura de los afiches Chicha de la decada de los ochenta del siglo pasado, los afiches servian para promocionar el movimiento musical andino, conformado por grupos de música tropical."

Texto e imágenes publicados en La Nueva Escuela el 31 de agosto de 2012. Leer el artículo completo.

jueves, 23 de agosto de 2012

Ecce vetula (He aquí a la anciana)

Ecce vetula o, "he aquí a la anciana".

Durante el siglo XIX, un pintor llamado Elías García Martínez pintó un fresco de Jesucristo al que le puso de nombre Ecce homo, en una iglesia de Borja (España). Es una de tantas obras mediocres o, en palabras del diario El País "de escaso valor artístico", y hubiera pasado al olvido o, más probablemente, se hubiera terminado de deshacer hasta desaparecer si no fuera por doña Cecilia Giménez. 

La señora, demás de 80 años, decidió restaurar la obra, con sus propios medios y tal y como su escasa experiencia y su abundante buena voluntad se lo permitieron.

elpais.es

Ahora, los medios locales y extranjeros se rasgan las vestiduras publicando artículos sobre cómo la anciana "ha destrozado una pintura" (El Comercio, Perú),  y cómo expertos intentarán rescatar los daños.

Yo opino - y es aquí cuando mis amigos restauradores dejarán de hablarme - que no se debería "rescatar nada". Que, en realidad, no hay nada que rescatar, sino todo lo contrario.

Honestamente, me parece la cosa más linda que he leído en mucho tiempo. ¡Y prefiero la versión de la anciana! ¿Cuál es el valor del arte "muerto", sin restaurar, sin reclamar sus significados? Ese fresco estuvo ahí por más de cien años, ignorado excepto por las pocas personas que lo conocían y, quizás, hasta le rezaban. Una obra mediocre, que acumulaba polvo, y que estaba destinada al olvido. Los fieles locales, únicos usuarios a los que esta imagen importaba realmente, eran los únicos que sentían su partida, eran los únicos que habían construido una relación afectiva con ella; para ellos y sólo para ellos, éste no era un arte "muerto".

La señora lo entendió muy bien y tuvo la valentía de hacer lo que nadie antes se había preocupado de hacer. Y en el hecho de "restaurar" la obra a su manera, la carga de significados, de vida, de gusto, y hace explícita la relación estética y afectiva entre ella y el Cristo.

Parafraseando a un amigo, la señora Giménez, en su descarga afectiva y llena de buena voluntad, será más conocida que Elías García Martínez (de quien, estoy segura, nadie había oído hablar antes) y con merecidas razones.

Me parece que regresar la pintura a su estado original sería ignorar un bellísimo capítulo de su propia historia. Cristos sufrientes hay miles, señoras empeñosas y creativas, no suficientes. Y una obra de arte que se resista a morir, gracias al esfuerzo de las personas que se comprometen con ella, y no sólo porque se encuentra colocada en un determinado museo, es algo muy extraño y precioso.

[Me acabo de enterar que existe una petición para mantener la intervención de doña Giménez. Si te interesa participar, ingresa a este enlace]

martes, 17 de mayo de 2011

Familiarity (A. Danto)

"In 1910 and 1912, modernist painter and critic Roger Fry organized two notorious postimpressionist exhibitions at the Grafton Gallery in London. As it happens, the Bloomsbury circle, and Moore himself, praised the objective beauty of the unprecedented works on display in these exhibitions. But a great many professional art critics disagreed. The artistic representations so deviated from the motifs they transcribed that many viewers saw no way of dealing with them. "One gentleman," wrote Fry, "is so put to it to account for his own inability to understand these pictures that he is driven to the conclusion that it is a colossal hoax on the part of the organizers of the exhibition and myself in particular."

Attempting to explain the incapacity of such gentlemen to appreciate objective beauty, Fry blamed ignorance and unfamiliarity:

Almost without exception, they tacitly assume that the aim of art is imitative representation, yet none of them has tried to show any reason for such a curious proposition. A great deal has been said about these artists searching for the ugly instead of consoling us with beauty. They forget that every new work of creative design is ugly until it becomes beautiful; that we usually apply the word beautiful to those works of art in which familiarity has enabled us to grasp the unity easily, and that we find ugly those works in which we still perceive beauty only by an effort.

The perception of these artworks as ugly was, in effect, the projection onto them of a mental confusion that a course in aesthetic education will remove. [...]

But Fry himself made a mistake even more profound than those critics who supposed it was the aim of painting to imitate nature. His mistake was supposing it was the aim of painting to be beautiful.

I give Fry great credit for recognizing that something needed to be explained in order that those who scoffed might perceive the beauty of postimpressionist painting, but I draw special attention to the a priori view that the painting in question really was beautiful, if only viewers knew how to look at it."

Danto, Arthur C. "The Abuse of Beauty." Daedalus (The MIT Press) 131, no. 4 (2002): 41, 42.
Related Posts with Thumbnails