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domingo, 19 de julio de 2015

De lo huchafo, lo mejor - Casas

Muchas gracias por las colaboraciones en "De lo huachafo, lo mejor". 

Vía Facebook, amigos y gente generosa que no tengo el gusto de conocer, enviaron fotos de sus mejores ejemplos en arquitectura y diseño huachafo en lugares muy distintos del Perú. ¿El objetivo? Además de reírnos un poco de nosotros mismos, hemos quedado abrumadoramente sorprendidos de lo poco que sabemos, lo poco que conocemos y lo muchísimo que hay.

La competencia está muy reñida. Da qué pensar.

Por la cantidad de cosas recibidas, se ha establecido cuatro categorías: casas, espacio público, edificios públicos e inexplicables. Empecemos por casas.


Chimbote - Colaboraciones de Richard Asto Altamirano






Callao (La Perla) - Colaboración de Ximena de Olazábal y Flavio Villa



Huancayo - Colaboración de Manuel Serpa



Ica - Colaboraciones de Emilio Jordán Fernández




Ayacucho




Talara


viernes, 30 de mayo de 2014

Juego de construcción estilo Indio

Traducción e imágenes del artículo de Françoise Dorget "Jeux de construction 'a l'indienne".

"En Tirunamavalai, al sur de la India, las casas coloreadas como los juegos de niños parecen haber salido del universo del arquitecto Ettore Sorrsass. ¿Qué es realmente? [...]

Cada casa es, ante todo, la obra de una familia, responsable del diseño de las plantas y de la inundación de formas y de colores donde les parezca. "Soy yo (y mi esposa/mis hijos) quien los ha escogido", respondes con orgullo e inevitablemente a mis preguntas. Una de las construcciones más espectaculares que he visto es de un sacerdote brahamán. Contento que su casa haya sido fotografiada, nos invitó ceremoniosamente a entrar: el interior era un increíble montón kitschísimo de altares cubiertos con ofrendas, de camas con tejidos brillantes... La computadora está sobre una mesa de esquinas asimétricas, llena de decoraciones [...]: geometrías oblicuas, cubos, puntitos, organización de colores... 

Ningún reparo en mezclar los estilos: libertad, consumismo, conservadurismo, adaptación inmediata a las aportaciones de otros lugares, a las posibles experimentaciones, voluntad de mostrar la riqueza material de la familia, inmersión en los colores extremos de la India. Puede ser que la forma de pensar hinduista particularmente, permita el no tener que escoger entre una época y otra, y autorice entonces las cohabitaciones más extrañas. Pero si las fachadas multicolores de las casas de Tirunamavalai son una provocación estética pura, su organización interior responde ni más ni menos a un modo de vida tradicional de sus propietarios, sin conflicto alguno."











lunes, 24 de febrero de 2014

La actividad del ocupante (N. J. Habraken)

“Las actividades que el AM [alojamiento de masas] ha hecho imposibles no son, por decirlo de nuevo, de naturaleza arquitectónica, que ésas podemos dejárselas tranquilamente al profesional. Son actividades relacionadas con la construcción y el habitar. Se refieren a consideraciones y decisiones personales, a la formulación de nuestros propios deseos y a la del juicio que nos merezca una obra determinada. Consisten en la evaluación y la elección de numerosos pequeños detalles, la manifestación de preferencias y antojos. Estriban en la libertad de saber mejor que los demás lo que nos interesa a nosotros mismos. Tienen que ver con los cuidados de mantenimiento, o con el descuido de lo que es nuestro; con la repentina ansia de cambio, así como con el empeño en conservar y retener. Radican en la necesidad de exhibir y de crear nuestro propio rededor, pero también en el deseo de compartirlo con otros, o de seguir una moda. La necesidad de imprimir nuestro propio sello puede ser tan importante como la inclinación a pasar desapercibido. En resumen, todo ello se cifra en la necesidad de un rededor personal donde uno pueda hacer lo que quiera; representa, desde luego, uno de los más fuertes impulsos de la humanidad: el deseo de poseer.”


Habraken, N. J. (1962) Soportes: una alternativa al alojamiento de masas. Madrid: Alberto Corazón. p. 32.

sábado, 4 de enero de 2014

Hundertwasser Haus (F. Hundertwasser)

Diseñado por el artista plástico Friedensreich Hundertwasser y el arquitecto Joseph Krawina, es un conjunto de vivienda multifamiliar de administración pública. Fue construido entre 1983 y 1985.









Más información y fotos.

sábado, 2 de noviembre de 2013

Procesos de adecuación en unidades de vivienda ya construidas (La Resi @ "La Chimenea")

"Por medio de entrevistas y un levantamiento fotográfico y en croquis se busca clasificar las variaciones posibles de la estructura original, con el fin de concluir las preferencias de los habitantes y la relación entre estas y el trabajo propuesto por el arquitecto. 

Las concepciones tradicionales de nuestra profesión colocan al arquitecto como un solucionador de problemas y al usuario, en la mayoría de casos, como el receptor final de un producto terminado. En algunos casos, el diálogo entre el usuario y el arquitecto produce una obra “a la medida”, en la que las necesidades del primero son el leitmotiv del proyecto. 

Sin embargo, proyectos con requerimientos de rapidez y eficiencia, como lo son las viviendas masivas (Turner 2009 [1976], 12), no permiten esta interacción y el arquitecto proyecta para un cliente anónimo, abstracto, producido por un departamento de marketing. 

El conjunto de intervenciones halladas plantean al arquitecto un número de posibilidades de adecuación, tal vez, podrían tomarse en cuenta al momento de proyectar, con el fin de ofrecer a los usuarios soluciones flexibles, pensadas en situaciones específicas. Esto no sólo consideraría las intervenciones dentro de las unidades de vivienda, sino también el impacto que éstas tendrían dentro de la imagen de conjunto y en la calidad de los espacios interiores y exteriores."

Turner, John F. C. Housing by People. Towards Autonomy in Building Environments. London: Marion Boyars, 2009 [1976].

Leer el artículo completo.


domingo, 11 de agosto de 2013

Los factores socioculturales y la forma de la casa (A. Rapoport)

“Las soluciones o adaptaciones [en una casa] no tienen lugar simplemente porque son posibles. El marco físico ofrece las posibilidades, entre las cuales se hacen elecciones a través de tabús, costumbres y caminos tradicionales de una cultura. Aun cuando las posibilidades físicas son numerosas, las elecciones reales pueden estar gravemente limitadas por la matriz cultural; esta limitación puede ser el aspecto más típico de las viviendas y asentamientos de una cultura.

Palomino, Lima
Entonces, mi hipótesis básica es que la forma de la casa no es únicamente el resultado de unas fuerzas físicas o de un solo factor causal, sino la consecuencia de una serie de factores socioculturales considerados en los términos más amplios. La forma es, a su vez, modificada por las condiciones climáticas (el entorno físico que imposibilita algunas cosas y facilita otras) y por los métodos de construcción, los materiales disponibles y la tecnología (los instrumentos para lograr el ambiente deseado). A las fuerzas socioculturales las llamaré primarias y, a las demás, secundarias o modificantes.

Dados un cierto clima, la disponibilidad de ciertos materiales y las coacciones y capacidades de un nivel de tecnología dado, lo que finalmente decide la forma de una vivienda y moldea sus espacios y sus relaciones es la visión que tienen las personas de la vida ideal. El ambiente perseguido refleja muchas fuerzas socioculturales, las cuales comprenden las creencias religiosas, la estructura de la familia y del clan y las relaciones sociales entre los individuos. Esto contesta al por qué las soluciones son mucho más variadas que las necesidades biológicas, los ingenios técnicos y las condiciones climáticas y, también, a por qué en una cultura un aspecto puede ser más dominantes que los demás. Los edificios y los asentamientos son la expresión visible de la importancia relativa atribuida a diferentes aspectos de la vida y de los distintos modos de percibir la realidad. La casa, el pueblo y la ciudad expresan el hecho de que las sociedades comparten ciertas metas y valores aceptados de un modo general."

Rapoport, Amos (1972 [1969]) Vivienda y cultura. Barcelona: Gustavo Gili

domingo, 30 de junio de 2013

Territorios comunes, mirando hacia el hemisferio sur

Publicado en "La Chimenea", N° 7. Mayo 2013.

El león de oro de la última Bienal de Arquitectura de Venecia le fue otorgado a Urban Think Tank (Alfredo Brillembourg y Hubert Klumpner), en colaboración con Justin McBurk y Iwan Baan. Un grupo ecléctico e interdisciplinario que presentó una propuesta que, sin duda, fue polémica. La respuesta a la premisa “Common Ground” (Territorio común) fue un espacio al interior del Pabellón del Arsenal, separado por un muro de ladrillo expuesto, poético en su precariedad, que encerraba un café. Esta intervención, titulada Torre David / Gran Horizonte, 2012, servía de escenario a fotografías, videos y reflexiones en torno al edificio hoy llamado “Torre David”, una ocupación informal de un edificio que había quedado en casco, en uno de los barrios más céntricos de Caracas.


La premiación fue sumamente criticada, entre otras razones, por no tratarse de una producción arquitectónica original del estudio, pero por sobre todo, creo, por lo mucho que incomodó la instalación. En un evento diseñado por arquitectos y para arquitectos, lo último que se quiere ver es esa cruda realidad en la que el ser humano “de a pie” decide ocupar el territorio – natural o artificial – y actuar sobre él sin asesoría de arquitectos o ingenieros. El resultado formal, que se aleja de modo diametral de las soluciones oníricas que los arquitectos estrella buscan producir hoy en día, es aquello que nos gustaría ignorar: precariamente construido, impuro, decorado, colorido, cambiante.

No era, evidentemente, arquitectura de moda.

Sin embargo, es cada vez más frecuente percibir un nuevo enfoque dentro de la arquitectura contemporánea. Pequeños estudios, con pequeñas obras generalmente publicadas en soportes virtuales, empiezan a preguntarse sobre esos incómodos temas que, tradicionalmente, asustan al arquitecto que quiere tener el control sobre su obra: espontaneidad, emergencia, hibridación, crecimiento progresivo, cotidianeidad, escasez de recursos.

Ante los flujos migratorios hacia diversas zonas de Europa y Norte América, algo ha cambiado. Los tradicionales centros de la arquitectura mundial, hacia donde los arquitectos solíamos mirar en busca de referencias, se están viendo a sí mismos rodeados de informalidad, de poblaciones mixtas, de gustos populares y de situaciones en las que la arquitectura como objeto terminado no tiene mayor cabida. De pronto, las situaciones son emergentes y espontáneas, y requieren de una respuesta distinta a la del solitario arquitecto en su tablero.

Esto tiene como consecuencia un fenómeno muy curioso: desde hace algo más de una década, por primera vez en la historia, los tradicionales centros están mirando hacia las periferias para aprender algo de lo que aquí sucede. Dentro de contextos en los que la informalidad y la hibridación han sido una constante, un gran número de arquitectos y teóricos buscan las respuestas a situaciones que les son nuevas y desconcertantes. Eventos y simposios sobre informalidad, charlas de grandes arquitectos, viajes de estudio y grupos de investigación miran hacia el hemisferio sur, ya no necesariamente con una curiosidad antropológica o con una indulgente fascinación, sino con una seria voluntad de aprender de las maneras de hacer arquitectura y ciudad que nosotros desarrollamos desde hace más de medio siglo.

El que los recursos de estas partes del mundo sean buenos o no, el que tengamos soluciones practicables y sustentables o no, no es el tema de discusión. Son, sí, soluciones a las que vale la pena mirar, soluciones que cambian en el tiempo, que entienden, por primera vez, que la arquitectura no es un producto final, sino un constante proceso.

Muchas de las nuevas propuestas se detienen en la imagen exterior del edificio. Proyectos como la casa Kokuban, de Hari Architects (2011), plantean una imagen y unos materiales que podrían haber sido sacados de un barrio informal. Son obras con composiciones volumétricas simples, que aspiran a un lenguaje cotidiano por medio del uso de materiales económicos, utilizados de un modo diverso. A diferencia de la casa de Frank O. Gehry en Santa Mónica (1978-1991), primer referente al uso de materiales banales en una vivienda que no quiere serlo, estas propuestas muchas veces carecen de la originalidad propuesta por el propio material, y muestran soluciones que poco tienen que ver con lo único y lo espectacular.

Otras formulaciones parten de adoptar los procesos, interdisciplinarios y de diálogo y conciliación, dentro de la configuración de espacios. Se trata frecuentemente de programas en los que el arquitecto no es la figura principal o quien dirige las propuestas, sino uno más dentro de un equipo que incluye sociólogos, economistas y, por supuesto, los mismos usuarios y participantes de los proyectos a diseñar. Muchos de estos grupos trabajan en entornos precarios con grupos de poblaciones marginales en los suburbios de las grandes ciudades.

Finalmente hay un tercer grupo de propuestas, que parte de asumir que el usuario de los edificios hace cambios en estos con el paso del tiempo. Proyectos como la Quinta Monroy, de Elemental (2003-2004), buscan ser “completados” con estas intervenciones y se resignan a la idea de no tener control sobre la forma final del edificio e, incluso, que ésta nunca será permanente.

El proyecto ganador de la Bienal no pertenece a ninguna de estas categorías. Parte de una intervención sin arquitectos, en la que se nos cuestiona la esencia misma de nuestra profesión y que responde, de un modo casi literal, a una premisa que nos es complicada: “cuestionar las prioridades que parecen dominar nuestro tiempo, prioridades que se enfocan en lo individual, en el privilegio, en lo espectacular y en lo especial. Estas prioridades parecen pasar por alto lo normal, lo social, lo común. […] Considerar nuestras influencias, preocupaciones y visiones comunes puede ayudarnos a entender mejor la disciplina de la arquitectura y su relación con la sociedad” (Chipperfield, David, 2012).

Los arquitectos no llegamos a un mundo que se nos presenta convenientemente vacío, listo para recibir esas intervenciones singulares y muchas veces espectaculares. Somos parte del territorio común, compartido con gente común y con procesos cotidianos de crecimiento y adecuación a dinámicas siempre cambiantes. ¿Será posible que las tímidas propuestas de la arquitectura contemporánea se conviertan en una tendencia global de diálogo? ¿Hay lugar en nuestras mentes para un arquitecto que deja de ser la voz principal para convertirse en uno más de los agentes participativos? ¿Podremos entender que, a diferencia de lo aprendido en las escuelas, la arquitectura es, efectivamente, un proceso en constante cambio?

martes, 19 de febrero de 2013

Housing and Domestic Life

“Cultures of domestic life explicitly concern three attributes. First, the artefacts and techniques of human groups (housing units, infrastructure and services). This can be considered as the material culture of domestic life that may express and communicate cultural and social/group identities. The second attribute is the social organization of human groups according to norms about marriage, kinship, household composition and social relations. The residential environment not only expresses social conventions but also social differentiation by differences in architectural style, the size of housing units and the site location. The third attribute is the meanings attributed to the physical and non-material components of himan habitats and how these are expressed by language: for example, a housing unit, a dwelling, a domicile, or home […].

Although the internal organisation and use of housing units can be described according to orientation, climate and the availability of construction materials, this description does not include the shared meanings and values attributed to domestic space unless cultural dimensions are considered. These cultural dimensions are reflected in the preparation and consumption of food, the nomenclature of domestic space and household activities, customs about receiving family, friends and neighbours, and rituals and religious practices for special occasions, including birth, marriage and death […].

A housing unit and all its content is a medium for non-verbal communication between household members, family, friends and strangers. […] domestic space and household possessions not only have monetary and use values. In addition, they become objects with psychological dimensions that express the self, because they convey information about the personal identity, group identity and values of the resident."

Lawrence, R., 2012. People-Environment Studies. In: D. F. Clapham, W. A. V. Clarck & K. Gibb, eds. The SAGE Handbook of Housing Studies. London: Sage Publications, pp. 230-243.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Adecuarse al deseo de la gente (A. Córdova)

Entrevista realizada el 09 de octubre de 1972.

blog.pucp.edu.pe
“También influyó, naturalmente, el deseo de la gente, y pretender adecuarse al deseo de la gente, porque la gente quiere lo mejor, una casa más acabada, que imite más las casas de los ricos, y esto se ve en cualquier agrupamiento. Pronto empiezan a aparecer las diferencias, las rejas postizas, los cambios en el aspecto. Este fenómeno, este deseo de elevar el nivel de diseño o su apariencia se da fatalmente cuando la casa se entrega en propiedad. Esto sucedió en las casas de la Corporación, que en un principio se alquilaban, de modo que la entidad no se descapitalizaba, si no que con la garantía de sus propiedades podía seguir invirtiendo. Pero la Corporación no pudo resistir la “campaña de la casa propia”. Tuvo que entrar en el sistema de alquiler-venta y quien va a ser propietario exige “más casa” y además introduce sus propios cambios.

Yo ahora estoy viviendo en San Felipe, en un departamentito que he alquilado. Es curioso el modo de pensar de la gente; en dos edificios ya se han hecho modificaciones de lo más estrambóticas. El hall del primer piso ha sido acondicionado a manera de los edificios de más ricos de San Isidro, pero de una manera artificiosa; es realmente deprimente cómo han pintado el hall del edificio en que yo vivo y me siento de lo más triste porque es la pintura imitando mármol o la pintura imitando madera.”

Valladares Osso, Carlos; Ventocilla Cuadros, Eleodoro (1973) Para una concepción de la vivienda de interés social. Trabajo de investigación para optar por el título profesional de Arquitecto. Universidad Nacional de Ingeniería. Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Artes.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

La Resi: segundo round



Equipo de Investigación: Procesos de adecuación en unidades de vivienda ya construidas.
Casos: Unidad Vecinal Mirones y Conjunto Residencial Palomino.
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